Propiocepción o el sexto sentido

El cuerpo humano además de poder oler, ver, sentir, oír o saborear, a través de la propiocepción es consciente de dónde está en el espacio. Conozca la importancia de trabajar este desconocido sentido y cómo hacerlo.

La propiocepción, es un sentido poco explorado, pero no menos importante que los otros cinco con los que se percibe el mundo exterior; es el que nos permite saber en qué dirección se están moviendo nuestras articulaciones, y darnos cuenta de nuestra postura y equilibrio.

“Este sentido está dado por unos sensores que hay en los músculos, fascia, piel y articulaciones, que le informan al cerebro a cerca de la posición en que están; estos propioceptores se alteran o pierden su capacidad de enviar la señal al cerebro por lesiones, fatiga o falta de entrenamiento”, explica Santiago Alzate Ocampo, fisioterapeuta del centro de entrenamiento Go Cycling y la fundación Esteban Chaves.
Aunque en Colombia hace falta cultura hacia el ejercicio, quienes practican el ciclismo están empezando a entender que el trabajo que realizan cuando no están montados en la bicicleta, es tan importante como el que realizan cuando se encuentran encima de ella.

“Los ciclistas dejan el trabajo de fuerza, de propiocepción, de estabilidad, solo para la pretemporada, y el resto del año descuidan todo lo que tiene que ver con esta preparación, que a la larga va a hacer que sean mejores, que tengan una salud postural encima de la bicicleta, que se puedan desempeñar de manera más fácil”, señala Mauricio Muñoz Pemberty, preparador físico del centro de entrenamiento b-fit.

 

Entrenamiento neuromuscular
El entrenador de b-fit, indica que cuando el rider trabaja la propiocepción, está haciendo un entrenamiento neuromuscular; lo que va a permitir que en una acción deportiva sea mucho más consciente el movimiento y la interacción de cada grupo muscular que ejercita.

“Cuando se realiza un buen trabajo propioceptivo, se está en la capacidad de activar mucho más grupos musculares, lo que conlleva a una mejor técnica de pedaleo y a un menor gasto energético”, asegura Muñoz.

El trabajo propioceptivo es muy completo, pone en acción desde el sistema nervioso, hasta el sistema muscular. Un buen programa de entrenamiento físico, cuando no se está montado en la bicicleta, debe incluir ejercicios de fuerza y propioceptivos, los cuales varían según la época del año en que se encuentre el deportista.

Aumento progresivo del nivel
Con el auge de las redes sociales, ciclistas de gran calibre aparecen haciendo ejercicios propioceptivos; por lo cual es necesario advertir que el trabajo que muestran en videos es el resultado de un proceso de años, y este tipo de entrenamiento debe hacerse de forma progresiva.

“La clase de trabajo propioceptivo depende del nivel del ciclista, y su experiencia en este entrenamiento, pero siempre se debe tener una progresión; por ejemplo no es recomendable hacer un trabajo altamente inestable, en una persona que no tenga un nivel básico o medio de inestabilidad”, señala el entrenador de b-fit.

Más allá de las superficies inestables
El fisioterapeuta de Go Cycling aclara que la propiocepción, no solamente se trata de pararse sobre superficies inestables, como bosus o platillos, que es la concepción que la mayoría de la gente cree; ya que el equilibrio, la estabilidad y la propiocepción se complementan, pero su trabajo es diferente.

“El equilibrio es algo que está mucho más dado por
el oído, es una cuestión que tiene mucho más que ver con el cerebro, el cerebelo,  la visión y la médula espinal; un trabajo puramente de equilibrio sería más con los ojos, cabeza y el oído, que con las piernas”.

Y la estabilidad es la capacidad de que los músculos se encuentren con una tensión óptima que pueda evitar una perturbación del movimiento, y así las articulaciones estén en una posición ideal; esta se puede trabajar estática y dinámicamente con ejercicios de fuerza comunes y corrientes,  en un gimnasio”, asegura Alzate.

 

Tips para agudizar el sexto sentido

  • Haciendo trabajos de coordinación, de fuerza muscular, de flexibilidad y velocidad; cualquiera de esas cuatro capacidades físicas va a mejorar la propiocepción, porque es información para el músculo. Cuando el ciclista solamente se dedica a montar y a montar bici, hay un gran porcentaje de músculos que está dejando de activar.
  • El mejor ejercicio siempre para el ciclista va a ser la sentadilla, porque es el que más recluta músculos, pero debe tener ciertas condiciones y estar bien hecha; se pueden hacer las sentadillas subido en un bosu, unos cojines o platos inestables, lo cual permite que aparte de hacer más fuerza, se tiene que tratar de activar más músculos para poder mantenerse en dicha posición.
  • Recuerde que para llegar a hacer este tipo de ejercicios debe tener un entrenamiento progresivo.
  • Se puede hacer una tijera, salto, extensión de pierna,  cualquier ejercicio de miembro inferior va a ser importante para la propiocepción, pero no hay un ejercicio en específico que active solamente el sexto sentido.
  • Ahora que conoce más sobre este sentido ignorado, puede empezar a potencializarlo, y ser un rider más integral; no olvide contar con el acompañamiento de profesionales como los entrenadores del centro de entrenamiento b-fit ubicado en el Mall Palmagrande en Medellín.
Zona core
Mauricio Muñoz Pemberty
preparador físico del centro
de entrenamiento b-fit

Un trabajo básico propioceptivo, es pararse en un solo pie, y hacer con el otro pie que está en el aire, un gesto técnico de pedaleo. Además se ejercita la zona core, la cual está determinada como el centro de gravedad del cuerpo (compuesta en su mayoría por el recto del abdomen, los oblicuos, la zona lumbar y los glúteos), logrando que sea más fuerte y estable, lo que permite que el ciclista pueda generar más potencia en cada pedalada

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