Por Pionono a Tominé

Si hay una ruta con una buena pendiente para poner a prueba nuestras piernas esa es la ruta de Pionono. Un ascenso de 4 km por tramos de placa huella y vía sin pavimentar con pendientes por encima del 20%.

Nos encontramos temprano en la plaza Central de Sopó, un bonito pueblo a una hora desde Bogotá. Todos los Bogotanos conocen Sopó porque en algún momento los llevaron a comer lácteos a la fabrica de Alpina donde hoy en día muchas familias pasan los días de fin de semana.

Desde allí, calentamos antes de salir porque sabemos que el ascenso comienza rápido y requerirá de todas nuestras fuerzas. Aunque es difícil levantar la cabeza si te das un respiro y miras hacia tu espalda, verás a medida que asciendes el valle de Sopó y Briceño con el característico Taj Mahal del parque Jaime Duque que hace inconfundible esta zona. Das unos respiros, montas de nuevo y te olvidas de todo al escuchar tu corazón latiendo al máximo desde adentro de tu pecho. 1, 2 ,3 km y la cosa parece inacabable. Si te toca un día de sol la dificultad se incrementa con la temperatura. Finalmente llegas a un cruce de caminos donde una amable señora te recibe en una improvisada tienda para recargar líquidos y hablar de lo dura que estuvo la subida. Desde dicho cruce tomamos la vía de la izquierda y comenzamos a descender por una vía sin pavimentar rodeada de Bosque nativo. Una vez avanzas unos 2 o 3 km desde la tienda comienzas a ver el imponente embalse de Tominé, adornado por el cerro de Montecillo y el bonito pueblo de Guatavita al otro lado de la laguna. Un poco más al sur puedes divisar el pueblo de Guasca y al fondo, la pared de montañas que muchos ya conocen al haber pedaleado por la mítica ruta de la cuchilla.

Una vez descendemos hasta el margen del embalse comenzamos un tramo relativamente plano que nos deja ver a mano derecha el lago desde primera fila mientras pedaleamos y nos refrescamos con la agradable brisa fría propia de los 2000 msnm. Llegamos a una escuela y tomamos un desvío a la izquierda por una vía que nos llevará a Gachancipá, al otro lado de la montaña. Un segundo ascenso de 3,5 km no tan fuerte como el de Pionono pero igualmente duro si tomas en cuenta el esfuerzo y desgaste que tuviste en los primeros kilómetros. Este ascenso tiene algunos tramos con una pendiente intensa pero la mayoría es bastante rodable y agradable si sopla el viento. A la altura del km 16 llegamos al alto desde el cual nos dejamos caer hasta el pueblo de Gachancipá. Una vez aterrizamos en el pueblo nos damos un respiro para estirar las piernas y sobre todo las manos, adoloridas por mantener el freno a raya durante varios kilómetros.

Una vez en Gachancipa cruzamos la autopista y nos dirigimos por una caminos de tierra que conecta con una vía sin pavimentar que nos llevará a Tocancipa y luego a Sópo por la vía de Canavita que últimamente la han arreglado y tiene una ciclo-ruta que envidiaría cualquier ciclista bogotano. Un recorrido de un día recomendado para personas con experiencia en la práctica del mtb y buena condición física. En una ruta de XC en su mayoría por vías sin pavimentar sin mucha dificultad técnica. No s ela pierdan!

 

Juan Felipe Gómez
Nomads Bike Tours
www.nomadsbiketours.com

Publicaciones recientes

Empiece a escribir y presione enter para buscar