Todas las carreras de ciclismo son difíciles y tienen historia, sin excepción, están cargadas de anécdotas, de triunfos épicos y de sacrificios estoicos. Pero tan sólo tres logran que un ciclista se convierta en leyenda. El Tour de Francia, el Giro de Italia y la Vuelta a España conforman el tríptico titánico del ciclismo mundial. Componen el Grand Slam del calendario Pro Tour, la Triple Corona del pedalismo profesional.

Breve historia de las tres carreras más importantes del mundo del pedal.

TOUR

El Tour se inició en 1903. Un periodista de L’Auto, Geo Lefevre, le propuso a su director, Henri Desgrange, que hicieran una carrera ciclística para dar a conocer el periódico. Desgrange acató la idea y el 19 de julio de 1903, en Montgeron, cerca de París, comenzó a rodar la fantástica ‘Grande Bouclé’.

Ese primer Tour tuvo seis etapas y terminó en Lyon. La primera fracción fue brutal, de más de 460 kilómetros.
El primer campeón fue Maurice Garin, un bigotón de 32 años nacido en Italia, en el Valle de Aosta, pero nacionalizado francés. Trabajaba como deshollinador y viajaba de pueblo en pueblo en bicicleta, huyendo
de la pobreza.

Su proeza le representó un premio de 6 mil francos, con los que compró otra bicicleta, pagó deudas y se emborrachó de forma inolvidable. Garin venció a 59 ciclistas en esa primera versión del Tour.
La camiseta amarilla apareció en 1919, tras la Primera Guerra Mundial y varias situaciones escandalosas.
El Tour tuvo que sancionar a varios ciclistas por pasarse de listos con los recorridos. Ya se había comenzado
a probar la montaña, pues en 1905 se subió al Ballon d’Alsace y en 1910 se subió al mítico Tourmalet. En 1911
se recorrió por primera vez el lomo de los Alpes.

El número de etapas empezó a incrementarse con los años, y también el kilometraje.

Eran tiempos de verdaderos héroes, que corrían individualmente, pues el trabajo en equipo estuvo prohibido hasta la década del 30.

Desde sus primeros años la ronda gala sobrepasó las fronteras y visitó otros países como Luxemburgo, Bélgica, Italia, España e incluso Irlanda. En 1933 se introdujo la premiación al mejor escalador.
La Segunda Guerra Mundial volvió a parar la carrera y tras esta, en 1949, el mundo pudo gozar con la aparición de verdaderos monstruos de la montaña como los italianos Gino Bartali y Fausto Coppi, y los franceses Louison Bobet y Jackes Anquetil, este último todo un dictador en la década de los 50.
En el Tour, Colombia ha alcanzado dos segundos lugares con Nairo Quintana, dos terceros lugares con Nairo
y Fabio Parra, y un cuarto lugar con Álvaro Mejía. Han sido top diez muchos corredores, entre ellos Santiago Botero, Hernán Buenahora y Lucho Herrera. Se han conquistado títulos de la montaña con Lucho, Mauricio Soler, Santiago Botero y Nairo, y se han logrado 15 victorias de etapa.

GIRO

Los primeros pedalazos del Giro de Italia fueron muy parecidos a los del Tour. En 1908 el periodista de La Gazzetta dello Sport, Tullio Morgagni, le sugirió a su director, Eugenio Camilo Costamagna, que fundaran una carrera ciclística para competir con el evento automovilístico que año tras año hacía El Corriere della Sera.
La Gazzetta ya tenía experiencia en certámenes ciclísticos, pues había fundado el Giro de Lombardía en 1905
y la Milán – San Remo en 1907.

En esa primera edición compitieron 127 corredores, y no se hizo por tiempos sino por puntos. La primera
de las ocho etapas que tuvo esa ópera prima del ciclismo trasalpino, se llevó a cabo el 13 de mayo de 1908.
El recorrido fue entre Loreto, Milán, y Bolonia. Luigi Ganna fue el campeón con 27 puntos, derrotando impúdicamente a Giovanni Rossignoli, quien habría sido el número uno si hubieran obrado los tiempos,
pues su ventaja era de 37 minutos.

Las primeras ediciones fueron sufriendo varias modificaciones: las etapas variaron de ocho a doce, en 1911
la carrera empezó y terminó en Roma, en 1912 se corrió por equipos y en 1914 se dejó de usar el sistema de puntos para pasar a la clasificación por tiempo.

En 1913, el Tour de Francia pasó a utilizar la clasificación por tiempos. El Giro lo hizo un año después, en 1914, última edición antes de la suspensión debida a la Primera Guerra Mundial. Alfonso Calzolari fue el ganador de esa versión, superando por casi dos horas al segundo.

La maglia rosa apareció en 1931, como homenaje a la Gazzetta dello Sport, cuyas páginas eran de ese color. Algo parecido había sucedido con la camiseta amarilla del Tour, pues L’Auto se imprimía en ese color.

Colombia comenzó su participación en terreno italiano con Cochise Rodríguez, quien ganó dos etapas en
la década del 70, acompañando a Felice Gimondi. Hasta hoy se han conquistado 21 jornadas, más el título general de Nairo Quintana y los tres subtítulos con Rigoberto Urán (2) y Esteban Chaves.
Otros corredores que se han destacado en el Giro han sido Iván Parra, campeón de dos etapas, Luis Felipe Laverde, José Chepe González y Carlos Betancur, entre muchos otros.

VUELTA

La Vuelta a España es la grande más joven y, por ende, la de menor prestigio. Siempre se ha dicho que el Tour es para los grandes todoterrenos y el Giro es para los grandes escaladores, pero en cambio la Vuelta, debido a su ubicación en el calendario, parece estar destinada para los menos cansados, o para quienes desean sacarse la espina de haber perdido Tour o Giro.
Se inició en 1935, gracias a Clemente López Doriga, quien en colaboración con Juan Pujol, director del diario Informaciones, organizaron esa primera ronda con un recorrido de 14 etapas y 3431 kilómetros. La primera etapa se disputó entre Madrid y Valladolid.

El belga Gustaaf Deloor fue el sorprendente vencedor, y el español Mariano Cañardo, lo secundó.

La carrera tuvo buena acogida y se llevó a cabo pese a la agitación política, pues España estaba a punto de reventar en una guerra civil, como a la postre ocurrió dos años después. En 1941 se reanudó con sólo ciclistas españoles. Julián Berrendero se proclamó campeón y rey de la montaña.

Pero no duró mucho la alegría del deporte de las bielas, pues de nuevo tuvo que interrumpirse por la guerra, esta vez gracias a Hitler y su partido Nazi. En 1945, el Diario Ya se hizo cargo de la organización y volvió a disputarse la competición, aunque de nuevo con una pobre participación extranjera. En esta ocasión fue Delio Rodríguez quien se hizo con la victoria final.

El prestigio de la Vuelta fue creciendo de a poco. A finales de los años 50 se produjeron triunfos de ciclistas franceses e italianos, lo que ayudó a su divulgación por toda Europa. Gracias a ello, en los años 60 aparecieron grandes figuras como Jacques Anquetil y Felice Gimondi.

A Colombia también le ha ido de mil maravillas en España. Basta con recordar las gestas de Lucho Herrera, Fabio Parra, Pacho Rodríguez y Oscar de J. Vargas a mediados de los ochenta. Lucho conquistó el título del 87, mientras que Pacho fue segundo un par de años antes y Vargas y Parra ocuparon el podio en un par de oportunidades.

Nairo Quintana revalidó ese triunfo el año pasado, acompañado por Esteban Chaves en el podio, pues el bogotano acabó tercero.

Epílogo

Las tres grandes vueltas o Grand Slam del ciclismo son los eventos más prestigiosos del mundo UCI. Ni los Juegos Olímpicos ni el Mundial dan tanta gloria como vestirse con la camiseta amarilla del Tour o la rosa del Giro. La roja de la Vuelta es la tercera en importancia, pero también significa pasar a la leyenda.

Los primeros cajones de las tres grandes siempre han tenido a los mejores, con contadas excepciones.
Tan sólo seis corredores han logrado la triple corona en toda la historia, y ninguno de ellos pudo hacerlo
en un mismo año.

Jacques Anquetil, Eddy Merckx, Bernard Hinault, Felice Gimondi, Alberto Contador y Vincenzo Nibali, son los únicos que han vencido en las tres batallas. Sin embargo, son muchos los gigantes del pedal que al menos han registrado su nombre en una de las tres. Como no recordar a Miguel Induraín, cinco veces campeón del Tour,
o a Tony Rominger, vencedor del Giro en tres ocasiones. Pedro ‘Perico’ Delgado, Greg Lemond, Sean Kelly, Stephen Roche, Jan Ullrich, Chris Froome, Alex Zulle, Marco Pantani, Laurent Jalabert, Laurent Fignon, Joop Zoetemelk, Fausto Coppi, Alfredo Binda o Gino Bartali, son otros nombres ilustres que han engalanado las páginas históricas de las tres grandes, con sus épicas guerras en cuestas como el Monte Etna, el Galibier,
el Mont Ventoux, Lagos de Covadonga o Alpe de Huez.

Ni las guerras, ni las crisis económicas, ni siquiera los escándalos de dopaje como los casos Festina, Operación Puerto o Lance Armsntrong, han logrado disminuir el aprecio por el ciclismo, y todo, en parte, se debe al prestigio de las tres gigantes del calendario, las carreras de tres semanas más imponentes de la historia.

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