Hay algo claro: La bicicleta te reta y te lleva hasta donde tu mente te lo permite. Una realidad que ha hecho crecer el ciclismo en sus diferentes modalidades en nuestro país a pasos agigantados, gracias a que la gente se ha montado en la bicicleta y se ha dado cuenta por sí misma que esa satisfacción de lograr superarse y cumplir retos personales es algo adictivo que muy pocas cosas en este mundo pueden entregar.

Es el caso de dos paisas, Sebastián Gil y Miguel Olarte, practicantes del poco conocido Ultra Ciclismo, a quienes los retos personales podrían parecerles imposibles a los ciclistas del común. Subir 12 veces el Alto de Las Palmas en Medellín en un mismo día, pedalear Medellín – Cartagena en una sola etapa o incluso competir en el mundial de triatlón, Ironman en Kona – Hawái, son retos que a estos dos ciclistas se les han metido en la cabeza y sin importar qué, los han cumplido. Fue de esta manera como se propusieron probar y realizar su siguiente reto épico: El Everesting Letras.


Para quienes nunca han oído hablar del reto Everesting, es un reto a nivel mundial propuesto por la marca australiana Hells500 validadores de pruebas extremas en bicicleta, que consiste en acumular la altura del Monte Everest, es decir, 8.848 metros de desnivel sobre una bicicleta siguiendo ciertas reglas como: Acumular el desnivel en una sola montada, es decir, no se puede dormir. Debe realizarse en un mismo puerto de montaña o subida y se debe descender por la misma ruta por la que se ascendió. Al dimensionar lo que es un Everesting, el reto propuesto por estos dos “locos” de la bicicleta, toma aún más importancia teniendo en cuenta que sería realizado en uno de los puerto más largos y míticos del mundo: El Alto de Letras, ubicado entre los departamentos de Caldas y Tolima, con una longitud total de 80.7 kilómetros y un desnivel positivo
de 3.187 metros.

Para poder lograr el reto, Sebastián y Miguel tenían que subir y bajar dos veces este puerto, completándolo con 7 kilómetros en la tercera subida para acumular el desnivel requerido.
Con el objetivo claro, los dos deportistas comenzaron el reto a las 3:30 AM, sabiendo que este les tomaría por lo menos 15 horas para completarlo. Sorprendentemente la primera subida solo les tomó 4 horas y 20 minutos, es decir una velocidad promedio de casi 19 km/h, la cual pocos ciclistas pueden aguantar durante un ascenso tan largo. Lo que pocos habían dimensionado era que las bajadas serían igual de complicadas, pues les tomaría casi 2 horas y media bajar y tendrían que ascender casi mil metros durante cada descenso. Si, para bajar Letras hay que subir ciertos trayectos.

“Para mí, la parte más difícil mentalmente fue aceptar que debíamos subir de nuevo letras en un momento no muy bueno físicamente”– dice Sebastián, refiriéndose al momento de afrontar la segunda subida, ya que debieron enfrentar de nuevo ese coloso de montaña, cerca del mediodía cuando marcaba una temperatura de 38 grados en la sombra. Toda esta exigencia física comenzaba a tener un precio, ya que al momento de atravesar Fresno, un pequeño pueblo ubicado en el kilómetro 20, Sebastián tuvo que hacer una parada casi de emergencia pues la famosa “pájara” aparecía. Sin embargo, era solo cuestión de un par de Alka-seltzer para retomar el ritmo e increíblemente completar la segunda subida en un tiempo de 5 horas y 50 minutos.

Pareciera que el reto les tuviera una sorpresa para recompensarlos al final de la segunda subida, ya que desde el alto se divisaba, imponente, el gran Nevado del Ruiz, con su fumarola activa en un atardecer que muchos desearían vivir. Energía para el alma y ambos deportistas comenzaban su último descenso, complicado aún más por un piso mojado y una visibilidad nula que no permitía ver más allá de 5 metros debido a la densa neblina característica de este páramo.

Sanos y salvos de nuevo en el inicio del trayecto, debían subir otros 7 kilómetros para completar el desnivel exigido por el Everesting para cumplir el reto. A eso de las 8:30 PM, Sebastián y Miguel completaron 330 kilómetros en 18 horas de exigente pedaleo para poder cumplir uno de los retos más exigentes que muchos hayamos visto.


Revive todo lo que estos dos guerreros vivieron en el documental realizado por Giant Colombia y Safetti, grandes aliados de Sebastián y Miguel, en el portal oficial del reto www.mundobici.co.

Agradecimientos totales a Daniel Bedoya, Cesar Bedoya y todo su equipo de filmación y fotografía – Instagram @danielbedoyao / @cesarbedoyaph

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